Archivos Mensuales: abril 2014

Hagiografía de Santa María de Cendoya, mártir que no virgen

Cuentan las crónicas que Santa María de Cendoya era llamada así por ser natural de Cendoya, actual villa manchega muy próxima a una gasolinera, como todas las villas manchegas. Durante la época de la dominación romana, en la que vivió nuestra protagonista, la población era conocida como Cempollatum. Según los investigadores de su figura, se piensa que el nacimiento de la mártir cristiana tuvo lugar sobre el año 100 después de Jesucristo, conocido extremo izquierda que dio a Palestina la única copa del mundo de fútbol que luce en sus vitrinas, gracias a un gol en el último minuto de la prórroga frente a Babilonia. Más de dos mil años después, se sigue celebrando esta hazaña futbolística, que como todo el mundo sabe se produjo un 24 de diciembre por la noche, pues en esa época los mundiales se jugaban en invierno, cosa que va a volver a recuperarse en Catar.

Fue el romano Salustio Forónculo el primer historiador que menciona a Cempollatum en sus escritos. En “De horribilis horripilantis”, Forónculo hace un repaso de los pueblos y aldeas más despreciables del Imperio Romano. Eran tiempos en los que el turismo se puso de moda, gracias a las vías romanas, que conectaban todos los territorios bajo jurisdicción imperial. Proliferó por aquella época toda una literatura de viajes, con obras tan señeras como “Murtia, qué bonita eres” de Pompéyico Hecatombe, “Emérita Augusta, mucho más que jamón y vino” de Marco Lacónico o “Hispalís y olé”del gran Severo Navo.

A diferencia de las obras anteriores, Forónculo no quería cantar las bondades de ningún bello paraje. Al contrario, su objetivo era prevenir a los viajeros acerca de adónde no debían ir en ningún momento. Se podría decir que “De horribilis horripilantis” era una recopilación de pueblos de mierda que nunca debían ser visitados por personas de buen gusto. Entre esos lugares malditos, Forónculo sitúa a Cempollatum, a la que define como una“pestilente pocilga del infierno, que huele tan mal que pareciera que Belcebú tiene ahí el sumidero de sus heces”. Lo único que destaca en positivo es que el lugar es pequeño y se sale rápido del mismo.

En esta pintoresca villa nació, como se ha dicho, Santa María de Cendoya, sobre el año 100. Época en la que estaba mal visto lo del cristianismo, pues lo que se llevaba entonces eran los dioses romanos, mucho más cachondos y campechanos, aunque siempre dejaban copas sin pagar en los bares.

La madre de María se llamaba Robusta, y ciertamente hacía honor a su nombre. De profesión molinera, era una mujer, como todas las de la época, sin dientes ni prejuicios. Capaz de matar a un vaca a cabezazos y de cortar troncos de madera con la mirada. Su padre, de mejor carácter, era de la legión romana rural, la guardia civil de la época. Entonces, como ahora, no solían hacer mucho más que poner multas, salir en procesión, evitar las peleas de los mozos con los del pueblo de al lado y controlar que los toros no se desvíen del recorrido en los encierros. Precisamente, fue desempeñando estas últimas responsabilidades cuando le sobrevino su hora final. El honrado y leal funcionario romano murió de muerte natural, cuando María era todavía una niña, tras ser corneado repetidas veces por los mozos del pueblo de al lado.

María quedó por tanto huérfana muy pronto, lo cual marcó el resto de lo que hasta entonces había sido una feliz infancia. La pequeña se fue metiendo cada vez más en sí misma, y solo despertaba de este letargo interior cada vez que su madre la mandaba alguna tarea relacionada con el molino. Así pasaron los años y María se convirtió en una mujercita que, si no era guapa, al menos no era escrupulosa. Fue por aquella época, un día camino del molino, la primera vez que se le apareció el señor. En concreto, un señor que había ido al molino a por harina. Se trataba de Mauricio, el impotente, llamado así por el resto de hombres del pueblo debido a que era víctima de un embrujo del diablo que impedía que le llegara la sangre a la zona a la que tampoco llega el pensamiento.

Una hora después de entrar allí, salió el susodicho abrochándose los pantalones y con cara ciertamente de satisfacción mientras exclamaba “¡Oh Dios mío, esto es un milagro! ¡milagro!” Milagro que había sido obrado por María, de rodillas y en posición orante, justo como se la suele representar en la iconografía medieval.

Desde ese momento, María se dedicó a desembrujar a todos aquellos hombres a los que el diablo les había privado de la viribilidad. Primero fueron cientos y luego miles los que recurrían a sus servicios. Todos ellos narraban poco más o menos la misma historia: “ella se arrodilla ante mi embrujado miembro y gracias a su santa boca se produce el milagro de la levitación. Y encima gratis”. La fama de la cendoyana corrió por el resto de villas y pueblos de Hispania e incluso atravesó montañas y mares hasta llegar a oídos del mismísimo emperador, que empezó a preocuparse por la creciente influencia de la mujer y los muchísimos adeptos que estaba logrando.

Para ver si tenía que preocuparse, mandó a Críspulo Beodo, leal funcionario imperial, a Cempollatumm a ver lo que allí pasaba. Beodo informó al emperador a través de una carta en la que destacaba lo siguiente:

“El emperador no tiene por qué temer nada de esta mujer, pues ella no ansía poder espiritual ni terrenal. Más bien se diría que hace lo que hace por pura diversión, aunque quiera revestirlo de pretendida santidad. Vamos, que simplemente le va la mandanga. Y lo hace bien, además. Si el emperador me autoriza, la llevamos a Roma para que pruebe las artes de la santa”. El emperador, movido por la curiosidad, autorizó dicha expedición que traería a María a la mismísima capital del Imperio.

Lamentablemente, el infortunio se cruzó en su camino el día en que la galera romana que la iba a llevar a su destino a través del mar fue apresado por los corsarios. Allí comenzó el martirio final de Santa María de Cendoya. Martirio final que la Iglesia siempre ha negado, sosteniendo en cambio que la santa murió durante el saqueo de la galera víctima del ataque. Sin embargo, los numerosos estudios realizados por afamados historiadores han coincidido en señalar que María sobrevivió, y que convivió con los corsarios durante varias semanas hasta su muerte.

La cual se produjo, claramente, por un desmedido atracón. “No negamos que haya podido haber un atracón, pero en todo caso, fue un atracón de santidad”, alega el obispado, siempre incómodo cuando se plantea la cuestión. “Hombre, quizá hubo algo, pero tanto como atracón, yo no diría tanto”, dijo en su momento el alcalde de Cendoya, renuente a dar más datos porque, alega,“no me sale de los cojones”. Sin embargo, a pesar del oscurantismo de las autoridades oficiales, la verdad siempre termina por relucir. Como afirma el conocido historiador Ramiro Bocachancla: “Evidentemente que fue un atracón, Santa María de Cendoya murió de un atracón. De un atracón de pollas. De pollas corsarias además”.

Casi dos mil años después de estos infaustos hechos, Santa María de Cendoya continúa en el imaginario popular como patrona de las aspiradoras. Su día es el 23 de agosto, día también de San Agustín Pipiolo y San Trípode de Alejandría. También tiene su propio rezo, que dice así: “Santa María de “Cendoya/no dejes que pase otro día/sin haberme comido/una buena…”

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Educación Ambiental y compromiso solidario

Divulgar la ciencia de manera divertida. Este es el objetivo de Enara Educación Ambiental, iniciativa de la bióloga y ornitóloga Eva Banda, que a través de esta asociación organiza talleres al aire libre en los que muestra todos los secretos de las aves. Dicha asociación cuenta además con una rama solidaria que se vuelca con las personas que sufren graves enfermedades y sus familias. Así nos lo cuenta la propia Eva Banda en la siguiente entrevista.

¿Por qué ya no se escucha el croar de las ranas?

“El silencio de las ranas” es el nombre del futuro documental que van a producir Fodesam, Pásalo Agencia de Comunicación Social y Tres Tréboles. Estará dirigido por el reconocido periodista ambiental Carlos de Prada, una de las voces que más sólidamente está denunciando las consecuencias de la contaminación causada por los pesticidas sobre la biodiversidad, el planeta y la propia salud humana. Parra arrojar más luz sobre dicha cuestión se ha puesto en marcha este proyecto audiovisual que contará con “valiosos testimonios y datos científicos incuestionables”, según sus responsables.

En esta primera fase, el objetivo de las tres entidades implicadas es dar a conocer públicamente la puesta en marcha de este proyecto. Primera fase que culminará con una presentación pública en el próximo Emprende Market, el mercado de los emprendedores que organiza cada mes Pásalo Agencia de Comunicación Social. Su próxima edición, prevista para el 23 de abril en el centro de coworking Huge Minds (calle Germán Pérez Carrasco número 85, Madrid), estará coorganizada por Incubaeco, programa de incubación de ecoemprendedores. Será una edición especialmente enfocada al sector ecológico que contará con la intervención del futuro director del documental como plato fuerte de la jornada.

Posteriormente, en una segunda fase, se presentará la campaña de crowdfunding para recaudar fondos destinados a financiar la producción del documental. Dicha presentación tendrá lugar durante la próxima edición de la feria BioCultura en Barcelona. En la siguiente entrevista, el propio Carlos de Prada nos explica las razones que le han llevado a la puesta en marcha de este ambicioso proyecto.

Aquí puees leer la entrevista entera http://www.noticiaspositivas.net/2014/04/02/por-que-ya-no-se-escucha-el-croar-de-las-ranas/